Hay pocos ingredientes que representen tanto la cocina chilena como la palta. Está en el desayuno sobre una marraqueta crujiente, acompaña ensaladas, completos, hamburguesas, sushi y pasta. La queremos tanto que cuesta creer que no sea originaria de nuestro país.
Cada 31 de julio se celebra el Día Internacional de la Palta, una fecha que busca destacar uno de los alimentos más completos desde el punto de vista nutricional y, al mismo tiempo, uno de los más versátiles de la cocina.
Una historia que comenzó hace más de 8.000 años
La palta nació en Mesoamérica, principalmente en el territorio que hoy corresponde al sur de México y Guatemala. Su nombre original era ahuacatl, en lengua náhuatl, mientras que la palabra “palta”, que usamos en Chile, proviene del quechua.
Con el paso de los siglos llegó a Sudamérica y encontró en la zona central de Chile un clima ideal para desarrollarse. Hoy nuestro país es uno de los principales productores de palta Hass del mundo y, probablemente, uno de los que más la disfruta.
¿Por qué la palta chilena tiene un sabor distinto?
Seguramente alguna vez han comprado una palta peruana y han pensado que “no sabe igual”. Y no es solo una impresión.
Aunque tanto Chile como Perú producen principalmente la variedad Hass, existen diferencias importantes.
La palta chilena crece en un clima mediterráneo, con días cálidos y noches frescas. Esa maduración más lenta permite que acumule una mayor cantidad de aceites naturales, lo que se traduce en una textura más cremosa, un sabor intenso y una pulpa firme.
La peruana, en cambio, suele cultivarse en zonas desérticas irrigadas, donde las condiciones permiten producir grandes volúmenes. Generalmente presenta un menor contenido de aceite, por lo que resulta más liviana y acuosa. Ninguna es mejor que la otra; simplemente tienen características distintas y funcionan muy bien en diferentes preparaciones.
¿Dónde se cultiva la palta chilena?
La producción nacional se concentra principalmente entre las regiones de Coquimbo y Valparaíso, donde comunas como Quillota, La Cruz, Hijuelas, Cabildo y Petorca se han transformado en referentes del cultivo.
También existen plantaciones en la Región Metropolitana y en O’Higgins, aunque en menor escala.
¿Cuál es la temporada?
Una de las ventajas que tenemos en Chile es que encontramos palta prácticamente todo el año.
La cosecha nacional comienza entre agosto y septiembre y se extiende hasta abril o mayo. Durante los meses de otoño e invierno es habitual que la oferta provenga principalmente de Perú, lo que explica que muchas veces notemos diferencias en textura, color o sabor.
Un alimento lleno de beneficios
La palta es rica en grasas monoinsaturadas, las mismas presentes en el aceite de oliva, conocidas por favorecer la salud cardiovascular.
También aporta vitamina E, fibra, ácido fólico, vitaminas del complejo B, vitamina C y una excelente cantidad de potasio.
Además, ayuda a prolongar la sensación de saciedad y mejora la absorción de vitaminas presentes en otros alimentos, por lo que es un excelente complemento para cualquier comida.
Mucho más que pan con palta
Aunque el clásico pan con palta es difícil de superar, este fruto tiene muchísimas posibilidades en la cocina.
Salsa fría de palta para tallarines
Procesa dos paltas maduras con un puñado de albahaca, un diente de ajo, parmesano rallado, aceite de oliva, jugo de limón y un poco del agua de cocción de la pasta. Una salsa cremosa que se prepara en pocos minutos.
Palta frita
Corta la palta en gajos, pásala por harina, huevo y panko y fríela hasta dorar. Queda increíble con salsa de yogur, mayonesa de cilantro o incluso un toque de merkén.
Pesto de palta
Una versión más cremosa del pesto tradicional, perfecta para pastas, sándwiches o verduras asadas.
Gazpacho de palta y pepino
Una sopa fría preparada con pepino, palta, yogur natural, limón, aceite de oliva y hierbas frescas.
Hummus de palta
Solo hay que incorporar una palta madura al hummus tradicional. Aporta una textura aún más suave y un sabor delicioso.
Tártaro de salmón y palta
Un clásico que nunca falla. El salmón fresco, la palta, cebollín, alcaparras y un toque de limón hacen una combinación perfecta para servir como entrada o aperitivo.
Ensalada de palta con frutas
La palta combina muy bien con mango, duraznos, frutillas, pomelo o naranja. El contraste entre lo dulce y lo cremoso funciona sorprendentemente bien.
La palta también puede ser dulce
Aunque en Chile la asociamos casi exclusivamente a preparaciones saladas, en otros países la historia es muy distinta.
En Brasil es habitual comerla simplemente molida con leche y azúcar. En Vietnam, Indonesia y Filipinas forma parte de batidos, helados y postres. Incluso hoy existen recetas de mousse de chocolate, brownies, cheesecake, helados e incluso trufas donde la palta reemplaza parte de la crema o la mantequilla, aportando una textura increíble.
Quizás sea una buena invitación para atreverse a probarla de una forma distinta.
¿Sabías que…?
-
Día de la Palta: el fruto que conquistó la mesa de los chilenos
Si algo nos ha enseñado este fruto es que siempre hay una nueva manera de disfrutarlo. Ya sea sobre una marraqueta recién tostada, convertido en una salsa para pastas o incluso en un postre, la palta sigue demostrando por qué se ha ganado un lugar privilegiado en nuestra cocina y en nuestra identidad gastronómica.
También puedes leer en Radio Imagina. Muere sorpresivamente querido actor de la TV: Lo encontraron sin vida en su departamento tras pedir comida a domicilio
