Agencia UNO
la Ley Alberto surge tras una serie de accidentes fatales, destacando el caso de Alberto Gómez, un joven de 14 años atropellado por un conductor que dio positivo a cocaína.
Uno de los puntos centrales de la propuesta es la obligatoriedad de aplicar exámenes periódicos de alcotest y narco test a los conductores del transporte público de pasajeros. La medida busca establecer controles preventivos más rigurosos. Tanto de manera aleatoria como sistemática, para detectar oportunamente el consumo de sustancias que puedan afectar la conducción.
Actualmente, si bien existen fiscalizaciones, estas no siempre son regulares en todo el país. Con la nueva normativa, se pretende estandarizar los procedimientos y reforzar la responsabilidad de las empresas operadoras. Las cuales deberán garantizar que sus trabajadores cumplan con las condiciones físicas y psicológicas necesarias para desempeñar su labor.
Los principales cambios de la ley
- Periodicidad obligatoria: Las empresas de transporte, públicas o privadas, deberán practicar pruebas cada cuatro meses a todo su personal de conducción.
- Costo y aplicación: Los test deben ser costeados íntegramente por el empleador y aplicarse al inicio o antes del término de la jornada laboral.
- Sustancias a detectar: Las pruebas (respiratorias u otras) buscarán detectar la presencia de alcohol, estupefacientes o sustancias sicotrópicas ilícitas.
- Regulación conjunta: El Ministerio de Transportes y la cartera de Trabajo establecerán por reglamento el procedimiento, la periodicidad y los criterios despersonalizados para la selección del personal.
- Facultades de Carabineros: Se mantiene la potestad de la fuerza policial para realizar sus propios controles de alcohol o drogas en cualquier momento de su labor fiscalizadora.