Pocas películas lograron marcar el inicio de los años 2000 con la fuerza visual, musical y emocional de “Moulin Rouge!”. Dirigida por Baz Luhrmann, la cinta no solo revitalizó el género musical en Hollywood, sino que también se transformó en una de las producciones más influyentes de su época.
Estrenada en 2001, la historia transporta al espectador al París bohemio de finales del siglo XIX. Donde el joven escritor Christian, interpretado por Ewan McGregor, se enamora de Satine, a quien le da vida Nicole Kidman, la estrella del famoso cabaret Moulin Rouge.
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Lo que parecía una clásica historia de amor terminó convirtiéndose en una experiencia cinematográfica única gracias a su innovadora mezcla de canciones populares, montaje frenético, vestuarios deslumbrantes y una estética que rompió con los códigos tradicionales del cine musical.
Un fenómeno que redefinió el cine musical de los años 2000
La película fue especialmente importante para las carreras de Nicole Kidman y Ewan McGregor.
En el caso de Kidman, su interpretación de Satine le valió su primera nominación al Premio Oscar como Mejor Actriz. Consolidándola definitivamente como una de las figuras más importantes de Hollywood tras años alternando éxitos comerciales y películas de autor.
Por otro lado, para McGregor, “Moulin Rouge!” permitió mostrar una faceta artística que el público no conocía.
Además de actuar, el intérprete sorprendió con sus habilidades vocales, convirtiéndose en uno de los grandes protagonistas del fenómeno musical que generó la cinta.
Más allá de sus reconocimientos, “Moulin Rouge!” es recordada por haber ayudado a devolver la popularidad al género musical en el cine contemporáneo. De hecho, su éxito abrió el camino para futuras producciones como “Chicago”, “Dreamgirls”, “Mamma Mia!” y “La La Land”.
Así, demostrando que las historias cantadas seguían teniendo espacio entre las audiencias modernas.
A más de dos décadas de su estreno, la película continúa siendo considerada un clásico moderno gracias a su estética inconfundible, su banda sonora y la inolvidable química entre Nicole Kidman y Ewan McGregor. Protagonistas de una de las historias de amor más emblemáticas del cine reciente.