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La historia entre Penélope Cruz y Javier Bardem comenzó mucho antes de que fueran una de las parejas más sólidas del cine internacional. Se conocieron a inicios de los años 90, cuando ambos participaron en la película Jamón, Jamón.
En ese entonces, ella recién iniciaba su carrera y él ya daba sus primeros pasos firmes en la industria española. Aunque compartieron pantalla, no hubo romance: sus vidas tomaron rumbos distintos y pasaron años sin mantener contacto cercano.
Cada uno construyó una carrera internacional exitosa. Penélope Cruz se consolidó en Hollywood, trabajando con reconocidos directores y convirtiéndose en una de las actrices españolas más influyentes de su generación. Javier Bardem, por su parte, ganó prestigio mundial gracias a interpretaciones intensas y aclamadas, incluyendo papeles que lo llevaron a recibir importantes premios.
Mientras sus nombres brillaban por separado, el destino volvería a cruzarlos en 2007, casi 20 años después, durante el rodaje de Vicky Cristina Barcelona. Fue en ese contexto profesional donde la relación tomó un giro inesperado.
El amor que nació en silencio
En 2007 y cuando terminó el rodaje de «Vicky, Cristina, Barcelona», el actor le declaró sus sentimientos de la forma más natural posible, «Ay, que no le he dicho nada», y el último día ya le dije: «Oye, por cierto, que me gustas», y ella pensó: «Ya era hora».
Esto era algo que todo el mundo estaba esperando. Penélope Cruz ha revelado en varias entrevistas que sintió una conexión especial el día que le conoció, «cuando lo vi por primera vez, supe que íbamos a estar juntos».
Lo que no sabía es que se iban a convertir en la pareja de actores españoles más importante a nivel internacional y que además iban a formar una familia. La pareja tiene dos hijos en común, Leo y Luna.