En abril comenzó la Declaración de Renta 2026, un proceso obligatorio para miles de personas en Chile. Quienes no cumplan con este trámite, o lo hagan de forma incorrecta, se exponen a multas y sanciones.
El plazo para realizar la declaración ante el Servicio de Impuestos Internos (SII) se extiende hasta el 30 de abril. Siendo esta la fecha límite para completar el proceso.
Además, la normativa establece que, en casos de declaraciones maliciosamente falsas o incompletas, las sanciones pueden ir desde un 100% hasta un 300% del impuesto adeudado.
¿Hasta cuándo hay plazo para realizar el trámite y quiénes deben hacerlo?
Deben realizar la declaración las personas naturales que hayan tenido ingresos anuales superiores a $11.265.804 durante 2025, salvo que provengan de un solo empleador.
También están obligados:
- Quienes tuvieron más de un empleador o pagador.
- Trabajadores independientes que emitieron boletas de honorarios.
- Personas que quieran optar por cobertura de cotizaciones previsionales.
- Quienes solicitaron el Préstamo Solidario en 2021, ya que deben pagar su última cuota.
- Para completar el trámite, se debe ingresar al sitio web del SII con Clave Tributaria o Clave Única.
Lanzan plataforma para entender la Operación Renta
Debido a la complejidad del sistema, en medio de la Declaración de Renta 2026, surgió Declaridad.cl, una herramienta que busca facilitar la comprensión de la propuesta de declaración.
El sistema permite revisar la información entregada por el SII, analizar el historial tributario y detectar posibles inconsistencias en un lenguaje más simple.
Su creador, Jorge Lyon, explicó: “Sabemos que el proceso de declaración de impuestos es confuso pero, al mismo tiempo, con impactos económicos que pueden llegar a ser significativos. Por lo mismo creamos Declaridad, que permite a las personas entender antes de declarar, y así tomar una decisión informada y con el menor riesgo posible. La desarrollamos porque no existe nada como esto en el país”.
Además, agregó: “El objetivo de Declaridad.cl es entregar transparencia y “traducir” un proceso vital pero engorroso, reducir riesgos de fiscalización y evitar eventuales sanciones, entregando a los contribuyentes mayor claridad y control sobre un proceso que, para muchos, sigue siendo complejo y difícil de interpretar”.
